Executive Summary

Durante dos días, 74 expositores (42 internacionales y 32  nacionales provenientes de Norte América, América Latina,  África, Europa y Asia, presentaron sus enfoques, experiencias y posiciones ante un auditorio compuesto por 1756 personas. De acuerdo con el propósito y objetivos del evento, las presentaciones y discusiones giraron alrededor del papel de las microfinanzas  como una herramienta para promover  paz y  estabilidad entre las víctimas del conflicto y la población más necesitada.  

El simposio  contó en su inauguración con la presencia del señor Presidente de la Republica Álvaro Uribe Vélez, y Doña Lina Moreno de Uribe, además del señor Presidente del Banco Interamericano de Desarrollo Luís Alberto Moreno y el señor Presidente de la Corporación Andina de Fomento Enrique Garcia, quienes adelantaron un productivo diálogo con la microempresaria del Distrito de Aguablanca de Cali,  Alicia Meneses. En la sesión de cierre participó el  señor Vicepresidente de la Republica Francisco Santos Calderón. La participación de altos dignatarios del Estado en el evento evidenció el interés del gobierno y la importancia que le asigna al tema de las microfinanzas y su operación como una herramienta de construcción de paz.    El trabajo se desarrolló alrededor de temas  como el marco legal y regulatorio y la necesidad de una política pública favorable a las microfinanzas, el impacto de la crisis económica sobre las IMFs, y la relación de estas con el desarrollo rural. Así mismo, se abordaron temas como el uso de nuevas tecnologías para la expansión y mejoramiento de la calidad de los servicios y el papel de la mujer en la implementación de programas y en el proceso la construcción y sostenimiento de la paz, entre otros. 

 

Los asistentes al Simposio mantuvieron una presencia estable durante los dos días y se mostraron  dispuestos a escuchar, aprender, preguntar, generar alianzas y tomar nota para replicar procesos que en diferentes contextos han sido efectivos para la recuperación económica de poblaciones que de alguna forma se consideran vulnerables y en general de los grupos mas pobres de la sociedad.  El Simposio no solo atrajo a publico de la ciudad de Cali, entre los participantes pudimos contar con la presencia de personas de otras ciudades colombianas y de 11 países de América y Europa.   El resultado final fue un encuentro de clase mundial por la excelente organización, el alto nivel académico de la agenda, la calidad de las plenarias y sesiones simultáneas, la notable experiencia de expositores y panelistas, y el alto grado de satisfacción  registrado en la encuesta que una parte importante de los asistentes respondió al final del evento. 

El dialogo de expertos, interesados, beneficiarios, y proveedores, dejó la inquietud de cuan necesario es reforzar el trabajo en la generación de un marco regulatorio favorable para que las microfinanzas en el país sean más incluyentes, efectivas y acertadas; para que se conviertan en el primer escalón financiero de las comunidades, sobre todo para las personas que necesitan acceder a recursos para generar ingresos y reintegrarse a la sociedad después de sufrir los rigores del conflicto y la violencia. Así mismo, el Simposio sirvió de caja de resonancia a reflexiones y propuestas para expandir el ámbito y la cobertura de servicios microfinancieros a través de metodologías innovadoras, nuevas herramientas tecnológicas, y sobre la necesidad de inversión de cantidades crecientes de recursos que se dispongan para el acceso democrático de los mismos a quienes más los requieren.   A partir de la presentación de las experiencias de los diferentes países en el marco del simposio, se evidenciaron numerosos temas y/o problemas comunes compartidos por IMFs en los distintos continentes. Sobre esos problemas ¨comunes¨ se concluyo que era necesario trabajar para resolverlos; otros aspectos discutidos en el evento, aparecieron como un llamado de atención o voces de alerta, sobre la necesidad de dar a las microfinanzas la importancia que tienen, y la urgencia de abrirles el espacio que requieren como herramientas de construcción de paz y lucha contra la pobreza.    

 

En resumen, quedo claro que existe una necesidad inmediata de adelantar una ¨alfabetización económica¨ que  comprenda programas de difusión, comunicación y capacitación financiera, articulados a programas de crédito y otros servicios financieros. Asi mismo,  se evidencio la importancia de generar un dialogo entre las diferentes organizaciones y entidades que de alguna manera se relacionan con las microfinanzas para definir unas reglas de juego claras que contemplen entre otros aspectos, facilidades para ampliar la cobertura, y herramientas para perfeccionar la prestación del servicio.  En este último tema, se enfatizó la necesidad de dar respuesta a los requerimientos de los usuarios en condiciones que interpreten las características particulares de su entorno,  y actividad económica.    

Otra de las conclusiones a las que se llego después de dos días de trabajo es que la oferta de servicios financieros en contextos de conflicto como el de Colombia requiere de una particularización de los mismos, teniendo en cuenta las características propias de los usuarios y su entorno, además deben ir acompañados con servicios complementarios con la capacitación y la asesoría. Para hacer esto realidad es necesaria una inversión de cantidades crecientes de recursos públicos y privados, el uso de herramientas tecnológicas y la aplicación  de metodologías innovadoras, son la clave para garantizar el acceso democrático a los servicios microfinancieros. 

 

Para garantizar la sostenibilidad de las Instituciones de Microfinanzas (IMFs), es necesario que su oferta vaya mas allá de facilitar el acceso a recursos financieros, incluyendo en su portafolio productos tales como ahorros, capital semilla, seguros, leasing, y servicios complementarios que se relacionen con el fortalecimiento administrativo del microempresario, la generación de una cultura crediticia,  y la responsabilidad de las personas como motores de desarrollo de sus comunidades.

   Pero la principal tarea que quedo después del Simposio, fue la de crear un grupo que trabaje en torno a la generación de unos lineamientos que sirvan como punto de partida para la creación de un marco regulatorio incluyente y favorable a las microfinanzas.  En este contexto, parece haber consenso entre especialistas y beneficiarios, sobre la necesidad de continuar con el tema a través de grupos de trabajo y reflexión que incluyan legisladores, académicos, IMFs, ONGs, grupos de beneficiarios y entidades de los sectores público y privado. Los resultados de los procesos de reflexión y análisis deben alimentar una política pública incluyente y favorable a las microfinanzas.